Llegaste tarde © Haydée Zayas
"Si Mariana hubiera visto cómo Rivera le miraba las nalgas, se habría ahorrado la sorpresa."
" Él, incrédulo, esta vez le agarró la cintura. Por fin, cuánto soñó con tocar su talle. Nuevamente el placer le duró unos segundos, otro empujón lo apartó de ella, y de paso, se llevó su erección al cielo de los penes frustrados. La respuesta de Mariana fue contundente."
"Si Mariana hubiera visto cómo Rivera le miraba las nalgas, se habría ahorrado la sorpresa."
" Él, incrédulo, esta vez le agarró la cintura. Por fin, cuánto soñó con tocar su talle. Nuevamente el placer le duró unos segundos, otro empujón lo apartó de ella, y de paso, se llevó su erección al cielo de los penes frustrados. La respuesta de Mariana fue contundente."
El omolewa © Haydée Zayas
"Desde que Santiago entendió lo que eran los sueños le decía a su mamá que la noche antes de su cumpleaños siempre soñaba que estaba en una playa, muy cerca de la desembocadura de un río. Una mujer negra, de piel lustrosa, cabello gris y muy hermosa y otra de piel oscura, rasgos finos y boca carnosa jugaban con él, mientras Gabriela les observaba y sonreía. Le regalaban caracoles, almejas de colores nacarados en su interior y estrellas de mar. Fueron ellas quienes lo enseñaron a nadar."
"Desde que Santiago entendió lo que eran los sueños le decía a su mamá que la noche antes de su cumpleaños siempre soñaba que estaba en una playa, muy cerca de la desembocadura de un río. Una mujer negra, de piel lustrosa, cabello gris y muy hermosa y otra de piel oscura, rasgos finos y boca carnosa jugaban con él, mientras Gabriela les observaba y sonreía. Le regalaban caracoles, almejas de colores nacarados en su interior y estrellas de mar. Fueron ellas quienes lo enseñaron a nadar."